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Fonamental, 2021




Las parras, las pérgolas de playa, las estructuras ligeras del puerto y de los barcos, las mallas de los pescadores, las escaleras, las gradas, los skateparks, los chiringuitos, la roca de la montaña vs. el asfalto de la ciudad…







→ 1er premio en el concurso abierto de ideas para la reforma de la Plaza Mallorca en Inca, Islas Baleares.

Emplazamiento: Inca, Mallorca
Estatus: Construido. 2021
Área: 5.900 m2
Cliente: Ayuntamiento de Inca.
Ingeniería: Jordi Grimalt
Constructora: Obras Man.
Fotógrafía: José Hevia.
Palabras clave: coordinación entre estructuras, estructuras metálicas y de madera, reconstitución de geometrías, reciclaje de material y mobiliario urbano, lonas textiles, vegetación autóctona con poco consumo de agua y mantenimiento, prefabricación y artesanía local


ESPAÑOL “Fonamental”

Este es un proyecto de transformación de un espacio público existente. La intervención potencia calidades y elementos ya existentes a través de su aprovechamiento y capacita el lugar como infraestructura resiliente para futuras vidas.

La plaza se encuentra en una situación clave de articulación entre el casco histórico y distintos tejidos urbanos, marcada por los flujos tanto peatonales como de tráfico rodado que la atraviesan y la rodean. A partir de varias problemáticas tanto urbanas como constructivas, el ayuntamiento de Inca convocó en 2016 un concurso abierto para su reforma.

“Fonamental és una proposta que parteix dels fonaments de la plaça”. El subsuelo condiciona físicamente la plaza debido a la presencia de dos plantas de aparcamiento. Una de ellas sobresale en superficie, provocando que elespacio público quedara dividido longitudinalmente por un muro de 4 metros de altura, unos espacios de servicio y unos lucernarios elevados. Este conjunto producía, aparte de problemas constructivos, un efecto barrera, tanto entre las distintas cotas del espacio público como en la relaciones de las personas en el lugar.

A partir de la lectura del lugar se detectó esta intersección entre niveles como un lugar de oportunidad. Actuando en la franja longitudinal central se podría, no sólo mejorar la integración de los distintos espacios de la plaza y su entorno, si no sembrar, nutrir y articular nuevas posibilidades para el futuro de este espacio público. Ahí donde el muro dividía, ahora hay una nueva topografía para relacionarse (grada). Ahí donde la gente cruzaba a oscuras de noche o bajo el sol en verano, ahora hay sombra e iluminación de noche para pasear. (pérgola). Ahí donde no había actividad, ahora hay un nuevo espacio que daría vida a la plaza (local).

Las consideraciones iniciales más inmediatas se resumen en la división topográfica, falta de luz y sombra, vacío de actividad y problemas constructivos. Sin embargo, el proyecto pretende trascender estas primeras necesidades y aportar un mayor rango de posibilidades y fenómenos urbanos alrededor de su formalización. 

El conjunto grada + pérgola + local se diseña de forma interconectada, trascendiendo la concreción de los elementos que la componen y superando sus usos inmediatos o por separado. El conjunto cruza de forma longitudinal la plaza y se proyecta como un sistema expansible. Ello pasa por combinar múltiples criterios; constructivos, programáticos, monumentales, cotidianos, medioambientales y del ciclo de vida del conjunto. El objetivo del proyecto es conformar una infraestructura resiliente, capaz de actuar en el presente como soporte para actividades inmediatas y futuras.

La principal estrategia constructiva se basa en la reorganización geométrica de la plaza tomando como base la estructura del aparcamiento subterráneo, coordinando así la lógica geométrica y estructural del conjunto. Por ello, el trabajo se basa en la alineación del conjunto infraestructural diseñado con los pilares y forjado reticular del aparcamiento. Además del argumento constructivo de continuidad entre nuevas y antiguas estructuras, el hecho de alinear asienta un criterio claro para un futuro crecimiento de la configuración actual. Ello refuerza la posibilidad de que el sistema de soportes se extienda por toda la plaza. De esta forma, el espacio público responde a un orden renovado que incide en la vocación infraestructural del proyecto, alineando construcción y concepto.

La grada no es sólo grada. Situada en el espacio de intersección, rehace las relaciones entre niveles, albergando rampas, escaleras y espacios de almacenaje. El diseño de sus piezas es intencionadamente entremezclado para que las funciones específicas se diluyan. El conjunto se proyecta como una topografía artificial[1] con múltiples recorridos, usos y experiencias posibles.

La pérgola no es sólo pérgola. Ésta se proyecta como una estructura sistemática, tanto para generar espacios de sombra como para ser utilizada como soporte para diversos usos y albergar instalaciones para la plaza. Una estructura ligera capaz de crecer, adaptarse y extenderse en el espacio, a la espera de que sea colonizada en el futuro. Las sombras se consiguen mediante un sistema de lonas tensadas, combinadas con una capa de vegetación que se extiende por las mallas. La estructura sostiene jardineras elevadas del suelo, así como la iluminación de la plaza, una red de fontanería y tomas de electricidad que puedan ser usadas durante las ferias.

El local se sitúa en una posición central de la plaza, provocando una esquina de encuentro y una fuente de actividad. Su fachada juega un papel importante al delimitar otras plazas dentro de la plaza en el nivel inferior. Su construcción se basa en una secuencia de montantes de madera, capaces de sostener futuros elementos que la completen, telón de fondo homogéneo de variedad de actividades en sus ventanas.

El proyecto busca la integración de sus entornos más inmediatos. Para ello, se pretende potenciar los recorridos a través de la plaza y que conectar con las calles y espacios públicos adyacentes, así como generar espacios de estar (tanto a través de la diferenciación de materiales como del cuidado de los bordes y trazas urbanas).

Por otra parte, la estrategia constructiva se completa mediante la diferenciación entre aquello pesado que toca el suelo (la grada), aquello ligero que toca el cielo (la pérgola) y aquello amable que resalta fachada (el local). Hormigón, acero y madera son los materiales principales elegidos para ello; locales, con un elevado porcentaje en contenido reciclado y con sistemas de fácil mantenimiento a lo largo de la vida útil de la obra.

Dada la existencia de aparcamiento en todo el subsuelo, se abren jardineras en todos aquellos lugares posibles en los bordes de plaza; plantando vegetación autóctona de “garriga” y pinos (reforzando su presencia histórica y en la memoria colectiva del lugar). Además, las enredaderas sobre la estructura verde aportan color, olor, sombra, sonido y hábitats a la plaza en un “tapiz vivo”. 

Entendemos que un espacio público resiliente es aquel capaz de no impedir que algo ocurra. En ese sentido, también es aquel capaz de posibilitar multitud de actividades y situaciones con las mínimas intervenciones posibles. Desde el entendimiento infraestructural del proyecto, la reforma de la Plaza Mallorca en Inca transforma un espacio público existente y aprovecha sus potenciales para dotarlo de nuevas capacidades presentes y futuras.





[1] Kenneth Frampton, Megaform as Urban Landscape. 1999 Raoul Wallenberg Lecture (Ann Arbor: The University of Michigan, 1999), 18.

ENGLISH “Fonamental”

This is a project of transformation of an existing public space. The intervention enhances existing qualities and elements through its use and enables the place as a resilient infrastructure for future lives.

The square is located in a key situation of articulation between the historic center and different urban net, marked by both pedestrian and vehicular traffic flows that cross and surround it. Based on several problems both urban and constructive, the city council of Inca called in 2016 an open competition for its reform.

“Fonamental” is a proposal that starts from the foundations of the Plaza. The subsoil physically conditions the Plaza due to the presence of two parking floors. One of them emerges on the surface, causing the public space to be divided longitudinally by a 4-meter high wall, service spaces and high skylights. Apart from constructive problems, this set of elements produced a barrier effect between the different levels of the public space and the relations of people in the place.

From the analysis of the place, this intersection between levels was detected as a place of opportunity. Acting in the central longitudinal strip could not only improve the integration of the different spaces of the Plaza and its surroundings, but also connect, nurture and articulate new possibilities for the future of this public space. Where the wall used to divide, now there is a new topography to interact (bleachers). Where people used to cross in the dark at night or under the sun in summer, now there is shade and illumination at night to walk (pergola). Where there was no activity, now there is a new space that would give life to the Plaza (polyvalent space).

These first considerations are summarized in the topographic division, lack of light and shade, lack of activity and construction problems. However, the project aims to transcend these initial needs and provide a wider range of possibilities and urban phenomena around its formalization. 

The set of bleacher + pergola + polyvalent space is designed in an interconnected way, transcending the concreteness of the elements that compose it, overcoming its immediate or separate uses. The set crosses longitudinally the Plaza and is projected as an expandable system. This involves combining multiple criteria; constructive, programmatic, monumental, everyday, environmental and life cycle of the whole. The aim of the project is to form a resilient infrastructure, capable of acting in the present as a support for immediate and future activities.

The main construction strategy is based on the geometrical reorganization of Plaza Mallorca. Considering the structure of the subway parking lot, the project coordinates the geometrical and structural logic of the whole. Therefore, the work is based on the alignment of the designed infrastructural complex with the pillars and waffle slab of the parking lot. In addition to the constructive argument of continuity between new and old structures, the fact of aligning establishes a clear criterion for future growth of the current configuration. This reinforces the possibility of the support system extending over the entire Plaza. In this way, the public space responds to a renewed order that affects the infrastructural vocation of the project, aligning construction and concept.

The grandstand is not just a grandstand. Located in the intersecting space, it remakes the relationships between levels, housing ramps, stairs and storage spaces. The design of its parts is intentionally intermingled so that specific functions are diluted. The whole is projected as an artificial topography with multiple possible routes, uses and experiences.

The pergola is not just a pergola. It is designed as a systematic structure, both to generate shaded spaces and to be used as a support for various uses and to house facilities for the plaza. A light structure capable of growing, adapting and extending in space, waiting to be colonized in the future. The shadows are achieved through a system of tensioned canvases, combined with a layer of vegetation that extends through the meshes. The structure supports planters raised off the ground, as well as plaza lighting, a plumbing network and electrical outlets that can be used during fairs.

The premises are located in a central position in the square, creating a meeting corner and a source of activity. Its façade plays an important role in delimiting other squares within the plaza on the lower level. Its construction is based on a sequence of wooden uprights, capable of supporting future elements that complete it, a homogeneous backdrop for a variety of activities in its windows.

The project seeks the integration of its immediate surroundings. To this end, it is intended to enhance the walking paths through the Plaza, to connect with the streets and adjacent public spaces, as well as to generate living spaces (both through the differentiation of materials and the care of the edges and urban traces).

On the other hand, the constructive strategy is completed through the differentiation between what is heavy that touches the ground (bleachers), what is light that touches the sky (pergola) and what is friendly that highlights the façade (polyvalent space). Concrete, steel and wood are the main materials chosen for this purpose; local, with a high percentage of recycled content and with easy maintenance systems throughout the life of the building.

Given the existence of parking throughout the underground, planters are opened in all possible places on the edges of the Plaza; planting native vegetation of "garriga" and pines (reinforcing its historical presence and in the collective memory of the place). In addition, the climbing plants on the green structure bring color, smell, shade, sound and habitats to the square in a "living tapestry".

We understand that a resilient public space is one capable of not preventing something from happening. In that sense, it is also one capable of enabling a multitude of activities and situations with the minimum possible interventions. From the infrastructural understanding of the project, the reform of Plaza Mallorca in Inca transforms an existing public space and takes advantage of its potential to provide it with new present and future capabilities.